
- A través de 13 Semilleros Creativos de Circo en 10 estados del país, la DGVC fomenta el desarrollo artístico y comunitario de infancias y juventudes
- La trayectoria de Iván refleja cómo estos espacios pueden convertirse en un camino profesional dentro de las artes circenses
En el marco del Día Mundial del Circo, que se conmemora este 18 de abril, los Semilleros Creativos de la Dirección General de Vinculación Cultural (DGVC), de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, se consolidan como espacios de paz donde niñas, niños y jóvenes exploran diversas disciplinas artísticas y donde, en muchos casos, descubren una vocación.
Ese es el caso de Iván Amador González, exparticipante del Semillero Creativo de Circo en Tenancingo, Tlaxcala, quien encontró en este espacio una alternativa de vida y hoy se desarrolla profesionalmente en las artes circenses.
Su acercamiento al circo se fortaleció en 2021 tras su experiencia en un magno evento organizado por la DGVC en la Ciudad de México, donde convivió con jóvenes de todo el país. “Fue ahí que conocí a gente que hacía cosas increíbles dentro del circo”, recuerda. Más adelante, durante un campamento formativo, decidió su camino: “me enamoré completamente del circo y decidí que quería ser feliz en las artes”.
“El arte existe para que la realidad no nos destruya”, comparte Iván, quien encontró en el circo un refugio. A partir de ello, continuó su formación en Artes Escénicas y Circenses Contemporáneas en la Universidad Mesoamericana, plantel Puebla Sur, y ha tenido la oportunidad de presentarse de manera profesional en diversos espacios. “Es gran parte de mi felicidad, mostrar lo que el ser humano es capaz de hacer con esfuerzo y dedicación”, afirma. El aplauso del público dice, sigue siendo una de sus mayores motivaciones.
Alan Rivera Tello, docente del Semillero Creativo de Circo en Tenancingo, destaca que estos espacios permiten a las y los participantes “salir de lo rutinario”, enfocarse y aprender a trabajar en conjunto. También resalta el impacto de contar con referentes como Iván, quien hoy regresa a compartir lo aprendido: “los niños quieren llegar a hacer lo mismo”.
Actualmente, la DGVC cuenta con 13 Semilleros Creativos de Circo en 10 estados del país, donde se impulsa el desarrollo artístico en entornos seguros y colaborativos.
La historia de Iván es una de muchas. “Muchos me decían que del arte no se puede vivir, pero sí se puede”, afirma. “Si uno se propone hacer lo que ama, va a salir adelante”.
Las niñas, niños y jóvenes interesados en formar parte de los Semilleros Creativos pueden consultar la oferta disponible en su comunidad a través de la página culturacomunitaria.cultura.gob.mx y las redes sociales de la DGVC.
