
Como ya es tradición para la grey católica, el viernes de Dolores es una práctica que marca el inicio de las celebraciones de Semana Santa, siendo el último viernes de cuaresma, dando paso al domingo de ramos.
Por tal motivo el añejo barrio de “la concha”, se llevó a cabo la eucaristía a cargo de Julio Cesar Salcedo Aquino, obispo de Tlaxcala, conmemorando los 7 dolores de la Virgen María durante la pasión y muerte de Jesús.
Vecinos de Santa Ana se dieron cita para participar en esta celebración litúrgica, felicitando a los integrantes del comité organizador por tal actividad, misma que retoma la tradición de la visita del Obispo para la realización de la misa mayor, la cual ya se había perdido, pero gracias a la iniciativa y organización, se vuelve a contar con esta legendaria tradición del viernes de Dolores.


